Bogotá D.C., 20 de marzo de 2014
La ONIC lanza un rechazo enérgico a la decisión tomada por el Presidente Juan Manuel Santos, en el sentido de no acatar las Medidas Cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a favor del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego. Los pueblos indígenas agrupados en la ONIC, queremos manifestar al país y a la comunidad internacional que, una decisión de éstas genera indignación y abre el camino para la arbitrariedad poniendo en riesgo los avances en el reconocimiento de los mecanismos protectores y garantistas de los Derechos Humanos.
A lo largo de los tiempos, la CIDH ha sido una institución garante de los derechos individuales y colectivos de los sectores sociales en Colombia, donde las élites políticas y económicas y los actores armados legales e ilegales han socavado de manera profunda la vida y las libertades que competen a la Nación. En tal sentido, los Pueblos Indígenas hemos sido beneficiados durante décadas por las decisiones promovidas por la CIDH, y hemos agradecido las disposiciones que han propendido por la protección de nuestra integridad y pervivencia.
Esa garantía, de la cual también gozaban funcionarios y defensores de Derechos Humanos en el país, quedó reducida a la determinación de un procurador, cuyos móviles se encuentran marcados por ambiciones políticas e intereses diversos. Para la ONIC, la decisión de suspender de su cargo al Mandatario de los bogotanos se adecúa a las determinaciones que enmarcan una coyuntura electoral e intereses personales; mostrando claramente que este tipo de decisión es una medida de gobierno en campaña y no de Estado.
Para nosotros, los Pueblos Indígenas, los intereses individuales de la decisión tomada en contra de Gustavo Petro Urrego, ponen en riesgo los escenarios de concertación y entendimiento hasta ahora logrados con el burgomaestre capitalino, donde los más perjudicados serán los grupos y cabildos indígenas que ya hacían parte de una dinámica de ‘Bogotá Humana’.
Este duro golpe a la democracia, que culminó con el desacato a una decisión de carácter internacional, rompe una tradición de respeto por las decisiones de la CIDH, siendo equiparable a los escenarios de vulneración de derechos en el que actores estatales y armados han bañado de sangre el territorio nacional.
Los Pueblos Indígenas agrupados en la ONIC entendemos la determinación tomada por el Presidente de la República como una muestra de miedo a un sentir popular que se demostró en la Plaza de Bolívar, abarrotada en clara muestra de apoyo al Alcalde Distrital.
Ratificamos nuestro apoyo en todo el territorio nacional a la persona de Gustavo Petro Urrego, haciendo un llamado a la indignación, a la movilización y al uso del legítimo derecho a la protesta social, como mecanismo para reivindicar la legalidad y los derechos de todo el pueblo colombiano.
ORGANIZACIÓN NACIONAL INDÍGENA DE COLOMBIA – ONIC


